La Policía Nacional detiene a dos especialistas en robar en cajeros automáticos

La Policía Nacional ha detenido en Alicante a dos personas de nacionalidad rumana, de 37 y 45 años, acusados de delitos de estafa, al ser sorprendidos por un policía Nacional fuera de servicio cuando intentaban estafar a un cliente en un cajero automático de una conocida y céntrica calle de la ciudad de Alicante, mediante el método del “lazo libanés”.

LCV. Alicante / 4 de jjulio de 2017

Los hechos tuvieron lugar sobre las 14:30 horas del pasado sábado, cuando un Policía Nacional fuera de servicio, observó, mientras paseaba por una conocida y céntrica calle de la ciudad de Alicante, a una pareja manipulando un cajero automático de una sucursal bancaria, por lo que rápidamente alertó a la Sala Operativa del 091 de la Policía Nacional detallando los hechos descritos.

Cuando una patrulla de paisano llegó al lugar, puedo comprobar cómo efectivamente dos personas coincidentes físicamente con las características aportadas por su compañero, se encontraban en actitud vigilante escondidos en un portal de la acera de enfrente observando a los clientes que accedían a la sucursal para utilizar los servicios de los cajeros automáticos.

Uno de los agentes siguió a un cliente que acababa de utilizar uno de los cajeros y se entrevistó con él, manifestándole el mismo que había intentado sacar dinero pero que la operación se había cancelado puesto que la tarjeta se había quedado obstruida en el interior del cajero.

En ese mismo instante, los dos autores cruzaron la calle accediendo rápidamente a uno de los cajeros, observando los agentes como uno de ellos, utilizando un destornillador, extrajo un dispositivo que contenía la tarjeta de crédito de un cliente, siendo en ese mismo instante cuando los agentes sorprendieron a los autores, verificando como el dispositivo que acababan de retirar tenía adosado un elemento metálico flexible que permitía que se introdujeran las tarjetas pero impedía a su vez que éstas salieran al exterior. Igualmente, en la parte superior del cajero habían colocado una diminuta cámara sujeta con imanes a fin de grabar las pulsaciones del cliente en el teclado. Además, los agentes comprobaron como los otros dos cajeros de la misma entidad se encontraban manipulados para evitar que los clientes los utilizaran. Los agentes detuvieron in situ a los dos autores por un delito de estafa.

Estafa mediante el método libanés

Este método de estafa consiste en primer lugar, seleccionar un cajero automático que se encuentre instalado en la vía pública, sabedores los autores de que éstos no disponen de cámaras de video vigilancia. En caso de que la sucursal dispusiera de más de un cajero, los autores anulan con la introducción de algún trozo de papel o pegamento todos los demás cajeros para que el cliente tenga que operar en el que ellos han manipulado previamente.

Seguidamente, proceden a la instalación de un artificio electrónico fijándolo con pegamento extrafuerte, contando este dispositivo con una cámara de teléfono móvil instalada en el interior, de manera que cuando el cliente introduce la tarjeta para realizar un extracto de efectivo, grabe el número PIN introducido. A continuación, la tarjeta queda retenida en el dispositivo.

La operación es cancelada por la entidad bancaria al no llevarse a efecto la retirada del efectivo, quedando la tarjeta retenida en el interior de este dispositivo. El cliente, por lo general, abandona la sucursal llamando a su entidad explicando lo sucedido con el fin de anular la tarjeta, pero en ese margen de tiempo, los autores, vigilantes en todo momento, recuperan el dispositivo para coger la tarjeta y previo visionado del PIN realizan una rápida extracción en un cajero próximo.

A los dos detenidos les encontraron entre sus pertenencias en el momento de la detención, dos teléfonos móviles, un destornillador, un bote de pegamento cianocrilato, 65 euros, 80 dólares, dos tarjetas de crédito y una sanitaria de tres personas diferentes, una tarjeta micro SD y una pieza de ranura de tarjetas de crédito sustraída de una entidad bancaria.

Realizadas diversas gestiones, los agentes verificaron que durante el pasado mes se produjeron dos hechos similares en otras dos entidades bancarias muy próximas al lugar de los hechos, donde los autores sustrajeron en una de ellas 600 euros en efectivo.

Uno de los autores tenía antecedentes por hechos similares en Murcia, lo que pone de manifiesto que los mismos se desplazaban de una localidad a otra realizando este tipo de modalidad delictiva. Los atores fueron puestos a disposición judicial el día 2 de julio.

La intervención fue llevada a cabo por agentes de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana y de la Comisaría de Distrito Centro de Alicante.

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