Juana Francés recupera su presencia en el MACA en la nueva exposición temporal

"Juana Francés. Hasta el cielo, desde el fondo del mar" es el título de la muestra que podrá visitarse desde el 12 de julio al 14 de octubre de 2018 en la sala de exposiciones temporales del MACA.

LCV. Alicante / 11 de julio de 2018

La presentación a los medios ha tenido lugar esta mañana y ha contado con la presencia de la concejal de Cultura, María Dolores Padilla; el Diputado de Cultura, César Augusto Asencio y la conservadora del MACA y comisaria de la exposición, Rosa María Castells.

La edil popular ha querido señalar que "más allá de los lazos que unen a la artista alicantina con el Museo, es necesario visibilizar su obra, ya que a pesar de haber sido miembro fundador y única mujer del grupo El Paso, y una de las artistas más contundentes de la trayectoria plástica española del siglo XX, sigue siendo para la gran mayoría una desconocida".

Juana Francés (Alicante, 1923 - Madrid, 1990) es una de las artistas más contundentes de la trayectoria plástica española del siglo XX; miembro fundador y la única mujer del grupo El Paso, fue siempre una creadora de caracter fuerte y sensibilidad extrema no siempre reconocida.

El MACA presenta obras de la "Colección Juana Francés", legado de la artista a este Museo. Está compuesta por más de un centenar de obras entre dibujos, pinturas, cajas, torres, serigrafías y litografías recorren todas sus etapas creativas: desde las primeras obras figurativas a las deslumbrantes piezas informalistas que dieron paso a sus obras más radicales: las "cajas", donde reflexiona sobre la deshumanización del hombre. La búsqueda de la armonía y del equilibrio, a través del manejo del color, se materializa en los sutiles papeles de fondos submarinos, para retomar de nuevo, al final de su vida, el gesto y la materia.

Hacia 1980 Juana Francés abandona la crítica social para adentrarse de nuevo en la abstracción evocando, con sutiles referencias, cometas y paisajes submarinos. Una especie de viaje, desde el fondo del mar hasta el cielo, con el círculo y el rectángulo como figuras geométricas esenciales. Son obras sobre papel en las que el movimiento y el color estallan en armonía lírica con clara vocación de trascendencia.
Este camino de plenitud y madurez quedará truncado definitivamente por la muerte de Pablo Serrano, su compañero, en el año 1985. Juana vuelve entonces a los lienzos de gran violencia gestual y carga matérica, oscuros y dramáticos espacios siderales donde se refleja el dolor y que se relacionan con las primeras pinturas informalistas de la artista alicantina.

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