Echávarri y sus cortinas de humo para no dimitir

VÍCTOR DOMÍNGUEZ

Víctor DomínguezMe sorprendo esta mañana con las referencias realizadas ayer, durante el discurso del 12 de octubre, por nuestro imputado alcalde de Alicante sobre mi participación y la de otros miembros de Guanyar Alacant en distintas movilizaciones. Dudo a que movilizaciones, calificadas por él como "manifestaciones ilegales", hace referencia Gabriel Echávarri, pero supongo que será a las concentraciones del 1 de octubre en favor del derecho de autodeterminación y contra la represión vivida ese día en Cataluña y del 11 de octubre condenando las agresiones fascistas ocurridas en Valencia durante el 9 octubre y los ataques a sedes de sindicatos en Alicante.

En primer lugar, me parece triste tener que aclarar a una persona con formación jurídica que ambas concentraciones eran perfectamente legales, que fueron comunicadas a subdelegación de gobierno y que se desarrollaron sin ningún incidente por parte de los participantes en ellas. Sinceramente, me preocupa que la deriva autoritaria, a la que desgraciadamente llevamos asistiendo en las últimas semanas, lleve a nuestro imputado alcalde a tratar de limitar también el derecho de manifestación, calificando como ilegalidad hasta a las concentraciones debidamente comunicadas, prefiero pensar que ese término de ilegalidad no es más que un lapsus debido a las múltiples referencias que ha tenido que realizar estos días a legalidades e ilegalidades en sus comparecencias judiciales.

La misma tristeza tengo al tener que explicarle el motivo por el que yo, junto con otros/as muchos/as alicantinos/as acudimos, preocupados/as e indignados/as, a estas dos concentraciones. El pasado 9 de octubre vivimos cómo el día de nuestra Comunidad fue violentamente manchado por grupos ultraderechistas que arremetieron en la manifestación de Valencia con gritos nazis, insultos y agresiones a manifestantes y periodistas. Por poner sólo dos ejemplos, la Unió de Periodistes Valencians consideró estas agresiones a periodistas como "una vulneración muy grave del derecho a la información libre y veraz". O cómo una cadena de televisión, la Sexta, que emitía en directo la manifestación tuvo que interrumpir esta retransmisión por la dureza de las imágenes que se estaban viendo en las calles valencianas.

Estos actos han sido condenados por distintas organizaciones, hasta el punto de que varias de ellas han pedido la dimisión del señor Moragues, delegado de gobierno en Valencia, y en el caso de nuestra ciudad coincidieron con ataques a las sedes de sindicatos como CCOO y CNT, igual que ocurrió en el mes de marzo, cuando varias sedes de partidos políticos, entre otras la del PSPV, su partido, señor Echávarri. Por todo ello, como he hecho siempre desde que tengo conciencia social, acudí a la concentración de denuncia de estos comportamientos fascistas que suponen un riesgo para nuestra sociedad y que sólo buscan generar odio y amedrentar a las personas que se agrupan para defender los intereses de los/as trabajadores/as y de las clases populares.

En cuanto a la concentración del 1 de octubre, desde mi organización EI (parte de la confluencia de Guanyar Alacant) defendemos el derecho de autodeterminación de los pueblos y, en este caso, pensamos que sólo una consulta realizada entra la ciudadanía catalana puede poner fin a la crisis territorial que vivimos en nuestro estado. Entiendo que el señor Echávarri no comparta estos postulados, respeto que su posición sea otra, pero me extraña más que no comparta la condena a la represión y a los excesos policiales que se vivieron esos días en Cataluña contra ciudadanos/as cuyo único delito era guardar cola para poder votar.

Estoy seguro que todos/as tenemos grabadas en nuestra retina estas imágenes, que tanto los observadores como la prensa internacional denunciaron inmediatamente, como por ejemplo The Guardian "Violencia contra los votantes catalanes", la Agencia Reuters "Los catalanes votan a pesar de la represión policial" o CNN "La vergüenza de Europa", por poner sólo tres ejemplos, pero el señor Echávarri últimamente tiene mala suerte, y sus declaraciones de ayer coinciden con la amplia condena a estas actuaciones realizada por parlamentarios/as de todos los grupos políticos en el Consejo de Europa, señalando que la violencia no es el camino y criticando la represión policial y la presentación del informe de la prestigiosa ONG de derechos civiles Human Rights Watch en el que se señala que "se usó de manera excesiva la fuerza contra manifestantes en Cataluña (...) utilizando porras para golpear a personas que se resistían pacíficamente". Por no hablar de las declaraciones de Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, en las que mostraba su profundo desacuerdo con las cargas policiales y exigía responsabilidades a los altos cargos que ordenaron esos operativos. Supongo que esa opinión sí que la tendrá en cuenta, aunque claro, a lo mejor no, que olvidaba su apoyo a Susana Díaz en las primarias de su partido. En definitiva señor Echávarri, creo que poco más se puede decir para justificar la asistencia a concentraciones en las que se condenan estos hechos y en las que, por cierto, la única violencia que se vivió, verbal que no física, fue la de una decena de ultraderechistas que acudieron a tratar de reventarla y que al no poder hacerlo se limitaron a lanzar insultos sobre mi persona. Pero si ese es el ínfimo precio que hay que pagar por denunciar estos acontecimientos, no hay problema, estoy dispuesto.

Para concluir, señor Echávarri, sería mejor que actuara coherentemente con lo que ha defendido en el pasado, exigiendo dimisiones y devoluciones de acta, y dimita como alcalde por su imputación por presunta prevaricación, ya que el no hacerlo le lleva a tratar de generar polémicas falsas a modo de cortinas de humo que, como en este caso, le lleva a hacer declaraciones que no le dejan en demasiado buen lugar. Intentar hacer ver que yo, o mi grupo político, estamos en contra de un cuerpo determinado por acudir a concentraciones de denuncia de hechos concretos, es una táctica conocida y ya ineficaz que hasta la fecha sólo había utilizado el PP, y más concretamente su antecesora, que también ejerció de alcaldesa imputada, Sonia Castedo. No cuela, por suerte la ciudadanía es más inteligente que eso y sabe en que lado está la coherencia y en cual los cambios continuos de principios y posturas en los más variados temas.

Y simplemente, aprovechar este post para mandar mis condolencias a la familia de Borja Aybar, piloto fallecido ayer, y que estas condolencias se extiendan a todas las familias de los miles de trabajadores/as que mueren en sus puestos de trabajo.

Víctor Domínguez es concejal de Medio Ambiente, Partidas Rurales y Cooperación
y portavoz adjunto de Guanyar Alacant en el Ayuntamiento de Alicante

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