La Guardia Civil desmantela en Almoradí un negocio de compra-venta de objetos robados

La Guardia Civil de Alicante ha detenido en Almoradí a 14 personas,12 hombres y 2 mujeres, de nacionalidades española y marroquí, con edades comprendidas entre los 19 y 48 años, por 8 delitos de robo con fuerza en las viviendas, 6 delitos de robo con fuerza en vehículos, un delito continuado de hurto, un delito continuado de receptación, un delito contra la salud pública y otro de pertenencia a organización criminal.

LCV. Almoradi / 10 de noviembre dde 2017

Los agentes del Área de Investigación de Almoradí han desentramado una red de delincuencia organizada asentada en ese municipio, que se dedicó durante meses a vender objetos sustraídos procedentes de robos en el interior de viviendas, almacenes y vehículos. Aprovechaban, además, a la clientela que acudía a comprar los objetos robados para venderles droga.

Entre los objetos recuperados figuran aparatos electrónicos como 8 televisores, 14 teléfonos móviles, 2 tablets, 3 cámaras de fotos, 2 videoconsolas, 1 videocámara, 1 reproductor DVD, 1 ordenador portátil, 3 decodificadores de señal de satélite digital; maquinaria de obra, 1 generador eléctrico, 2 compresores de aire comprimido, 2 máquinas de corte radiales, 1 amasadora, 1 taladradora, 1 desbrozadora de gasolina; además de 4 bicicletas, 2 espadas katana, 1 pistola eléctrica y 1 colección de monedas. Todo valorado en más de 10.000 euros.
También se han intervenido 2.010 euros, 15 tabletas de hachís, 83 bellotas de hachís (2.082 gramos) y 50 gramos de marihuana.

El capo de Almoradí y su negocio

Un español de 32 años de Almoradí resultó ser el cabecilla de toda la trama, y que llegó a hacer de su vivienda un establecimiento de compra-venta de objetos robados conocido a nivel comarcal. Hasta él acudía gente de toda la comarca y alrededores para comprar o vender material de robo.

Alrededor de él y de su negocio giraba una serie de delitos encadenados. Entre los más destacados, había una banda de marroquíes que le compraban o encargaban objetos que iban acumulando en un almacén. Cuando habían conseguido acumular un buen lote, metían en furgonetas grandes lo robado camuflándolo entre chatarra, y después pasaban la frontera de Marruecos y lo vendían en el mercado ilícito.
El cabecilla de otro grupo que se dedicaba a robar en el interior de vehículos y le conseguía productos de fácil salida en el mercado como teléfonos móviles, tabletas y navegadores GPS.

También hacían robos por encargo, como el de un generador valorado en 2.000 euros, o incluso, una vez, que le llevaron un guacamayo y un loro yaco, robados para venderlos.

Otras personas de su entorno, le ayudaban a la carga y descarga de material robado, a su almacenamiento, y a funciones de vigilancia para alertar de la presencia policial.

La casa tenía tal afluencia de gente, que un traficante de drogas de Formentera del Segura le ofreció abrir una “sucursal” de su negocio en Almoradí. A partir de entonces también comenzó a vender droga al menudeo. De hecho, tenía un cliente que sustraía gasoil de la empresa donde trabajaba, (sustrajo hasta 900 litros), y lo cambiaba por droga.

Cinco meses de investigación minuciosa, que culminó con el registro de 3 domicilios y 1 almacén agrícola en Almoradí, y de 1 vivienda en Formentera del Segura, donde encontraron más de 2 kilos de droga, 2.010 euros en efectivo,  y numerosos objetos robados valorados en más de 10.000 euros.

 

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