Seis detenidos en Elche y Madrid relacionados con empresas pantalla creadas para estafar en la venta de vehículos

La Guardia Civil de Alicante ha detenido en Madrid y en Elche a 6 personas, 5 hombres y 1 mujer, todos españoles, de entre 34 y 67 años, como presuntos autores de los delitos de falsedad documental y estafa. Se les atribuye la creación de empresas pantalla para evitar ser relacionados con la falsificación de documentación y la manipulación de 15 vehículos de alta gama, con los que estafaron unos 90.000 euros.

LCV. Elche/Madrid / 8 de junio e 2018

Agentes de la Guardia Civil del Subsector de Tráfico de Alicante, han llevado a cabo una operación relacionada con la creación de tres empresas pantalla, en España y en Portugal, dedicadas a la compra-venta de automóviles de segunda mano de alta gama, que tras ser manipulados, eran vendidos con un margen de beneficio de unos 6.000 euros por cada estafa.

Los investigadores partieron de una denuncia presentada en Madrid por la presunta estafa en la compra de un vehículo usado. Los vendedores del vehículo, se desentendieron del problema, alegando que ellos ya lo habían adquirido así, sin conocer que estaba manipulado, a otro compraventa en Elche (Alicante).

Cuando procedieron a analizar los datos de la empresa ilicitana, vieron que el vehículo procedía de la importación, concretamente de una empresa de Portugal, que se dedicaba a la exportación de coches obtenidos en subastas de renting, realizadas en Madrid. El problema con el que se encontró la Guardia Civil en ese momento, fue el de encontrar cuál era el punto, de entre todas las transacciones, en el que había sido manipulado dicho vehículo: Portugal, Elche o Madrid.

Comenzaron por la empresa portuguesa, donde figuraba como administrador único un hombre español que, casualmente, había tenido domicilio en Elche. Al dar con él, descubrieron que este hombre, era un indigente sin domicilio conocido, y nada tenía que ver con el empleo de vendedor de coches, ni con Portugal, aunque a cambio, recibía 300 euros mensuales por ser el administrador de una empresa.

Tras el análisis pormenorizado de la documentación, la Guardia Civil concluyó que el vehículo vendido en Madrid, nunca salió de ese local de compraventa, sino que se había quedado allí desde el mismo momento en que se compró en la subasta de renting. Fue el propietario de la empresa madrileña quien, junto a su hermano, había creado un laberinto de empresas pantalla, y una serie de documentación de exportación e importación falsificada, para tratar de evitar que se relacionara directamente sus negocios con la estafa de unos 90.000 euros, gracias a la manipulación de los cuentaquilómetros de hasta 15 vehículos de alta gama. Las empresas pantalla, inexistentes, fueron puestas a nombre de cuatro administradores únicos o testaferros, personas de pocos recursos, todos residentes en Elche, que recibían una cantidad de dinero al mes por tenerlas puestas a su nombre.

 

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