Cáritas alerta sobre la cronificación de la pobreza en la provincia de Alicante

Cáritas Diocesana de Orihuela-Alicante ha presentado esta mañana su Memoria Anual, correspondiente al 2016 y que representa una radiografía de la situación socioeconómica de las familias alicantinas. En ella se ha contado con la presencia del obispo diocesano, Jesús Murgui, el director de Cáritas Diocesana, Jaime Pérez y el secretario general de Cáritas Diocesana, Francisco Javier Ruvira.

LCV. Alicante / 15 de junio de 2017

Este año se ha querido poner el foco principalmente en las tendencias actuales sobre el fenómeno de la exclusión y la pobreza. Se habla de una cronificación de la situación de pobreza ya que aumenta el tiempo que la persona se encuentra inmersa en estas circunstancias. Esto se ve reflejado en una consolidación de los trabajadores pobres al aumentar el porcentaje de personas que aun estando en posesión de un empleo se encuentran en situación de pobreza. Por otro lado aumenta el número de hogares que manifiestan tener mucha dificultad para llegar a fin de mes pudiendo cubrir todas sus necesidades básicas. Entre las más destacadas: retraso en el pago del alquiler, la hipoteca y otro tipo de recibos relacionados con la vivienda. Las familias más vulnerables las numerosas y las monomarentales.

También preocupan a Cáritas otros colectivos en riesgo de exclusión como los extranjeros no comunitarios, los menores de 16 años, las mujeres, las personas sin hogar y los enfermos mentales. Se puede destacar en este sentido el incremento del número de mujeres que ha sufrido violencia de género (durante el 2016 y para la ciudad de Alicante 7.496 denuncias interpuestas frente a 6.760 del año anterior. Además, durante el 2016 Alicante fue la provincia que más casos de violencia de género acogió en los centros especializados de mujer: Benacantil, Oblatas, Adoratrices…).

Por otro lado, se ha puesto la atención también en la alta prevalencia de las personas en situación de sin hogar que además sufren algún tipo de enfermedad mental.

En el último ejercicio Cáritas ha invertido en ayuda social 4.836.843,40 €, lo que supone un 4,37% más que en el año anterior. De ellos el 72,84% se ha destinado a acogida,  asistencia y acompañamiento a personas y colectivos en riesgo de exclusión social. El resto de los ingresos se reparten entre vivienda, igualdad, educación, empleo e inserción socio-laboral, animación y acción en territorio, formación, comunicación y sensibilización, cooperación internacional y administración, gestión técnica, seguimiento sobre el terreno y evaluación. Por otra parte, los datos de personas atendidas, 69.180, descienden en un 9% con respecto al 2015. Aunque sube el número de atenciones realizadas a cada una de ellas.

En cuanto a la procedencia de los recursos económicos cabe destacar que en un 74,18% llegan desde el ámbito privado, colectas y donaciones, unos 3.587.973,10 €, mientras que el resto, 1.248.870,30, son públicos, representando el 25,82% del total y descendiendo en un 1,75% con respecto a 2015.

Se ha vuelto a poner la atención también sobre la gran labor de los voluntarios que hacen que Cáritas funcione en la Diócesis de Orihuela-Alicante dando respuesta de una manera eficaz, cercana y resolutiva. Además, el número de voluntarios sigue creciendo situándose en 2.320, 212 más que en el año anterior, siendo 1.687 mujeres y 633 hombres. Y se cuenta a día de hoy con 54 personas contratadas (35 mujeres y 19 hombres).

El obispo diocesano Jesús Murgui ha cerrado la presentación haciendo un llamamiento al “compromiso y a la sensibilidad”. “No podemos bajar la guardia porque detrás de todas estas cifras hay personas y hay mucha gente que sigue sufriendo” ha añadido.

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